Acueductos prehispánicos…que todavía funcionan

La historia de la ingeniera hidráulica del Perú

Entrevista AGRONOTICIAS. El Ing. Ronald Ancajima Ojeda, Director Ejecutivo de Gestión Sostenible del Agua (GSAGUA), afirma que hay 29 acueductos prehispánicos, principalmente en Nasca (Ica), de los cuales sólo siete funcionan; los demás han desaparecido o están amenazados por la creciente expansión urbana que los utilizan como lavaderos, debido a la desprotección y desinterés por conservarlos de las autoridades local, regional y central.

— En la búsqueda de cómo captar el agua y en la firme creencia que los habitantes prehispánicos desarrollaron diversas estructuras de ingeniería hidráulica para abastecer con el recurso a las zonas desérticas, ¿qué son los acueductos, Ing. Ancajima? 

— Son sistemas hidráulicos de captación y conducción de aguas de los acuíferos subterráneos hasta los centros poblacionales y/o de producción agrícola. Los podemos encontrar principalmente en las tierras desérticas de Nasca en Ica, dónde nuestros antepasados los construyeron para transportar el agua para su consumo y para regar los campos agrícolas  durante todo el año.

— ¿En qué consiste ese sistema?

— Los nasqueños captaban el agua en los valles medio alto, proveniente de puquiales o manantiales alimentada por los ríos Aija, Tierras Blancas y Nasca, para luego conducirlas mediante canales subterráneos hasta los campos agrícolas. En ocasiones el canal iba por un tramo superficial hasta verter sus aguas en reservorios o q’ochas donde se almacenaban para su posterior distribución. Algunos canales fueron construidos a una profundidad de más de siete metros. De manera que no se desperdiciaba en lo absoluto el recurso hídrico. Los encontramos entre los 500 y 1000 metros sobre la superficie del mar: Las coordenadas son: 74°50’ – 75°05’ de Longitud Oeste y 14°46’ – 14°52’ de Latitud Sur.


DIMENSIONES

— Aproximadamente, ¿cuáles son las dimensiones de las estructuras que componen los acueductos?

— En cuanto a la dimensiones: la parte subterránea tiene un ancho promedio de base de 80 centímetros, con paredes revestidas con piedra canto rodado. Los canales superficiales tienen un ancho promedio de base de un metro y la longitud de los acueductos varía entre 400 a 1000 metros, de los que se ha podido hacer mediciones. En un canal subterráneo el agua debería discurrir a alta presión, eso es lo que sostienen los ingenieros hidráulicos de hoy; sin embargo en la práctica nuestros antepasados utilizaban otras técnicas.

— ¿Cuáles?

— Ellos usaron los buzones de sección helicoidal que también son denominados “chimeneas”, “embudos” o “respiradores”, los mismos que se encuentran cada cierto tramo (50,100 y 120 metros) sobre el acueducto y sirven para dos cosas: 1) Para realizar el mantenimiento y 2) Cargar con la presión atmosférica al acueducto para mantener el régimen de flujo.

— ¿Si no construyen esos respiradores el agua no habría circulado?

— Exacto. Lo que han hecho nuestros antepasados es ingeniería hidráulica. También hay un tema de cosmovisión evidente, pues para poder acceder con facilidad a los niveles de agua de los acueductos la lógica indica que las chimeneas deberían ser tipo escalera, pero eso no fue así; por el respeto que le tenían al agua, suelo, sol y luna, ellos construyeron estructuras en forma helicoidal o espiralada, como si fueran símbolos sagrados, al igual que el escalonado y el diagonal, que encontramos en diferentes tejidos, cerámicas y construcciones prehispánicas que señalan la unión de los mundos de arriba y abajo, tal como ellos lo concebían.

— ¿Cuánto cuesta el mantenimiento de un acueducto?

— Si se realiza un trabajo comunitario en periodos secos, para deshierbar, extraer sedimento de los canales, limpiar las paredes rocosas y descolmatar los reservorios, el costo debería ser cero. La idea es que los miembros de la comunidad que se beneficien con el agua que proveen los acueductos, practiquen la tradicional “limpia de la acequia andina”, y no estar esperando que el gobierno lo haga todo a través de programas asistencialistas.

Las chimeneas o respiraderos de los acueductos se separan uno de otro en distancias de 50, 100 o 150 metros, sirven para cargar con la presión atmosférica  a los canales y mantener el régimen de flujo.


CAPTACIÓN Y DERIVACIÓN HÍDRICA

— ¿Cuánta agua puede captar o derivar cada acueducto?

— Pequeños caudales que van desde 13 hasta 67 litros de agua por segundo (l/s), lo suficiente para satisfacer las demandas de la población, tanto para consumo y riego.

— ¿Cómo se logró mantener la dirección e inclinación de los canales si no existían elementos de comunicación para hacer topografía subterránea?

— Es una pregunta muy interesante pero a la vez muy difícil de responder. Es probable que el proceso de construcción se haya realizado, primero, cavando un pozo hasta el nivel del agua subterránea, luego se haya trabajado el canal subterráneo hasta el siguiente pozo que se debía construir, así de manera sucesiva hasta la cota al nivel del terreno donde construían el canal superficial para terminar en el reservorio, y de ahí se distribuían a los campos de cultivo. Es impresionante y admirable como lograron mantener la dirección sin elementos de comunicación para hacer topografía, pues si le ponían mucha inclinación el agua iba muy rápida y podría erosionar el suelo y con poca inclinación el agua iría lenta con el riesgo de sedimentar. Es un trabajo perfecto que la ciencia actual no lo puede descifrar aún.

— A propósito, ¿cuándo fueron construidas estas estructuras?

— Estos sistemas fueron construidos por la civilización preincaica hace unos 1,600 años (600 a.C. y 400 d.C ) y algunas de ellas siguen en funcionamiento. Otro aspecto que es materia de investigación es cómo fijaron las piedras (canto rodado) entre sí para soportar los embates de la naturaleza, sobre todo los terremotos.

ESTRUCTURAS ANTISÍSMICAS Construcciones helicoidales (arriba y abajo) con piedras y barro que siguen en pie, a pesar de los terremotos.

— ¿Cuántos acueductos tiene el Perú y cuáles aún funcionan?

— Tenemos evidencias concretas en la localidad de Nasca, aunque por las publicaciones que hacemos a través de Hidráulica Inca nos indican que en el Cusco también hay algunas muestras de esta tecnologías, que no hemos llegado aún a verificar. Según un estudio del Ing. Luis Delgado Gutarra (UNI, 2003) existen 29 acueductos, de los cuales solo siete funcionan en relativo buen estado. Ellos son Achato, Ocongalla y Cantalloc, y en condiciones regulares Orcona y Huachuca, todas en Nasca. Antiguamente el aprovechamiento del agua era más eficiente debido a la buena gestión y mantenimientos de las estructuras, a diferencia de lo que vemos en la actualidad, donde de 100 litros disponibles, solo 30 van a la planta misma y el resto se pierde por la conducción y la mala aplicación. El sector agrícola es uno de los más ineficientes en el uso de las aguas.


CRÍTICA Y PROPUESTA

— ¿Por qué considera Ud. que no le damos la debida importancia a esta tecnología?

— Por desconocimiento y desinterés de las autoridades y la población en general que no sabe valorar el conocimiento preincaico probado y comprobado. El crecimiento desordenado y la expansión urbana en Nasca ha destruido muchos de los acueductos, sin considerar y tomar conciencia de que ellos mismos están eliminando su principal forma de abastecimiento hídrico. Incluso, irresponsablemente los usan como lavaderos de ropa y vehículos.

LAVADEROS Una forma de destruir la cultura

— ¿Dónde se podrían construir nuevos sistemas?

— Podemos y debemos usar esta tecnología en las ciudades desérticas donde los niveles freáticos están demasiado deprimidos o agotados, con el fin de conducir las aguas desde las zonas de puquiales hasta las zonas de producción. Obviamente, primero, debemos sembrar las aguas en las alturas, para que esos puquiales o manantiales no se sequen o desaparezcan. Sería muy interesante que el Programa “Sierra Azul” promueva esta tecnología ancestral y realice un trabajo participativo con las comunidades. Por otro lado, espero que en algún momento el Gobierno Central declare a los acueductos como una maravilla de la ingeniería hidráulica ancestral y cultural.

—Finalmente, ¿según sus estudios cuál era el método de riego que empleaba el antiguo hombre peruano?

—Nuestros antepasados lograron dominar las alturas, las pendientes y la gravedad. Antes el riego era 100% por gravedad, dejando que el agua discurra de manera suave a través de sus campos de cultivos; para ellos todo tenía vida y debía ser usado con respeto. La madre agua o “yaku mama” regaba sus papas y ollucos, y eso era un momento de fiesta. Los campesinos más que “gestionar el recurso hídrico” criaban el agua, la escuchaban y comprendían sus mensajes. Eso debe ser comprendido por los técnicos y profesionales del ramo.

3 pensamientos en “Acueductos prehispánicos…que todavía funcionan

  1. Caro Ronald Ancajima,
    li a tua entrevista com muito interesse e proveito. Parabéns!
    Saudações cordiais
    do Virgolino Jorge

  2. Pingback: Acueductos prehispánicos…que todavía funcionan | Hidráulica Inca

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